Recientemente tuvimos la oportunidad de leer una noticia sumamente alarmante, en la cual se mencionaba el arresto y encarcelamiento de un portador del VIH quién criminalmente y sin la más mínima concepción moral o ética tuvo relaciones sexuales con diecisiete mujeres, cinco de las cuales ya han sido diagnosticadas con el virus.
Si bien podemos señalar este caso como uno aislado, debemos recalcar el principio por el cual debemos dejarnos llevar cuando hacemos cualquier acto que pueda reflejar algún efecto sobre los demás: el amor y el respeto a la vida. Debemos dejarnos llevar por este precepto sagrado para poder vivir con entereza y en el bien, una vida complicada, difícil y dura de llevar...
Es por ello que consideramos que las personas con el VIH debemos hacer nuestro estatus seropositivo público. Además de servir como ejemplo vivo de que somos personas capaces de contribuir a la sociedad a la cual pertenecemos, y que dicha apertura sirva para derrumbar mitos sobre la enfermedad, esta acción conlleva una responsabilidad ineludible para el que la toma. Es abrir las ventanas, dejando que entre el sol y refulja sobre nuestros cuerpos, mentes y almas...
Hay otras situaciones, como lo es por ejemplo la notificación de las parejas al ser diagnosticados positivos, que deben provenir primariamente de quién ha sido diagnosticado. El estado no debe inmiscuirse en llevar a cabo la notificación a menos que se le dé suficiente tiempo a la persona para que vaya y le comunique la verdad a su pareja o parejas, impidiendo la intervención de terceros lo más posible. Sin embargo, si pasa suficiente tiempo y la persona no toma acción al respecto, entonces el estado deberá, con profesionales de la salud que garanticen la confidencialidad de todos los envueltos, dejar saber lo que sucede a las parejas de la persona diagnosticada originalmente.
El estado debe intervenir en decir el estatus positivo de un individuo solamente cuando éste esté acusado de violación, y se le dé dicha información a la víctima.
Criminalizar, después de veinticinco años, una enfermedad que afecta a todos por igual es atrasar la lucha contra la misma. Es por eso que debemos humanizar la epidemia hasta hacerla desaparecer...
Otro concepto, que más que concepto debe ser una forma de vida, es la necesidad de la solidaridad entre los que padecemos la enfermedad. Es amargamente triste ver como las diferencias entre las personas pueden tener más peso que la tragedia de vivir con una enfermedad compartida. Hay que elevar las dimensiones de nuestras acciones para dejar a un lado las diferencias , aunque aparenten ser abismales.
El VIH/SIDA es una radiografía del alma de la humanidad. La manera en que breguemos con la búsqueda de una cura, una vacuna y el tratamiento decente de quienes padecen de la enfermedad es un reflejo claro de cuán civilizados estamos. Si tenemos la capacidad hacernos la guerra unos contra los otros, ¿por qué no la tenemos para luchar por el bienestar de todos? Este tema es uno que, por lo complicado, abre múltiples sub-temas, que se entretejen y afectan, de una manera u otra, el eje central del mismo: la epidemia. Por lo tanto es de suma importancia tratar de minimizar las complicaciones y agigantar los esfuerzos, basados en la comprensión, el amor y la generosidad. Si tuviésemos un mundo donde la repartición de las riquezas fuera más balanceada, no estaríamos señalando esta enfermedad con una íntimamente ligada a la pobreza. La mejor herramienta que tenemos para vencer esta disparidad es la educación.
Se acerca, una vez más el 1 de diciembre, Día de Alerta Mundial Contra el SIDA. Esta vez el tema está, como lo ha sido siempre de una manera u otra, ligado a la mujer. Solamente que este año está claramente dedicado a la mujer.
No podremos tener ni riqueza, ni libertad, ni democracia alguna mientras nuestras acciones, nuestra moral y nuestra ética universal no estén hermanadas en un solo propósito, una sola acción como eje: la desaparición de la faz de la Tierra de la triste enfermedad llamada VIH/SIDA...
Muchas gracias.

Una de las mas gratas sorpresas en el curso...Estoy convencido que terminaras entre una de las primeras del curso
ResponderEliminarExcelente articulo
Miguel
Sonia,muy completo el articulo, toca diferentes puntos de vista y,coincido contigo en que no hay que criminalizar la enfermedad, hay que educar e informar adecuadamente de ella, para evitar actos discriminatorios y, tratar con tino a las personas que padecen este mal.
ResponderEliminarSe dice que en los peores momentos se ve a los amigos y las personas que nos estiman y estan a nuestro lado, eso es cierto, pero la humanidad tambien necesita de esas personas que puedan dar mucho a cambio de nada y para eso nos preparamos en la vida, para todo sin esperar nada a cambio, eso se llama pensar en la humanidad, excelente artículo amiga, muy bueno y a seguir adelante.
ResponderEliminaramiga muy interesante tu articulo sobre todo que nos habla de una manera clara sobre esta enfermedad y sobre todo la discriminacion que existe en nuestra sociedad- creo que toda persona debe tener muy encuenta los valores para asi poder crecer como personas y brindar ayuda a quienes mas lo necesitan...
ResponderEliminarES un tema que en realidad debemos tomarlo con seriedad ya que el SIDA es una enfermedad incurable, intratable debido a su gran complejidad y actualmente no existe cura, pero si tratamientos que pueden frenar el progreso de la enfermedad. por eso debemos ser responsables en nuestros actos y como fuera poco solo nos que la PREVENCION QUE ES MUY VITAL.
ResponderEliminarEn tu articulo hablas de un tema importante y tambien poco analizado y es la poca solidaridad que hay entre los pacientes que sufren de esta enfermedad a pesar de padecer de igual manera y de sufrir sus estragos. Creo que este tema se puede resolver a nievel de los centros Hospitalarios dando charlas e invitando a los pacientes con SIDA a participar y contar sus experiencias con respecto al enfermedad.
ResponderEliminarOjalá pronto se encuentre una cura para esta enfermedad que tantas tragedias a causado.
ResponderEliminarQue buen articula, no a las discriminacion a tomar conciencia y respeto poor la vida.
ResponderEliminarPodemos superar esta crisis dependara del esfuerzo de cada uno de nosotros.
Muy buen artículo Sonia. Nuestras actitudes y conductas para con estas personas, son el reflejo de nuestros valores éticos.
ResponderEliminarMe ha llamado bastante la atención tu artículo, y definitivamente tenía que dejarte este sencillo comentario lleno de alegría al saber que existen ahun personas en el mundo con muchas ansias de construir uno mejor en bien de la sociedad en conjunto...sigue adelante.
ResponderEliminares una lastima que a ests alturas del siglo en el que vivimos sigamos en una cacería de brujas porque perseguir lo que no entendemos....el sida es una enfermedad tal o peor que el cáncer y merece la misma comprención....dejemos de lado la discriminación...los valores con los cuales hemos sido formados nos hacen personas más concientes a este tipo de situaciones...hagamos pues el cambio y demostremos que ellos merecen una oportunidad porque son iguales a nosotros....
ResponderEliminarSomos la razon de como estamos, los valores se estan alejando de nuestro que hacer diario y este tema nos muestra como la indiferencia a esta realidad, lastima a las personas afectadas y todos y cada uno de nosotros que convivimos con ella...
ResponderEliminarbien amiga ,,,,teienes mucha razon ,,,no a la discriminacion ,,,besos
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